Por 1020588_NpAdvHoverJesús Domingo Martínez

Los aliados que combaten en este momento contra el yihadismo en la liberación de Mosul tienen pretensiones enfrentadas. Los kurdos quieren extender su zona de dominio, a lo que se oponen los turcos. El Gobierno chiita de Iraq quiere limpiar la zona de sunníes y cuenta para ello con la ayuda de las milicias y de Irán. Los sunníes, apoyados por Arabia Saudí se resisten a perder terreno. A medida que se gana terreno al Daesh, las armas de los aliados se preparan para una nueva guerra.

Y en este escenario las que más sufren son las minorías. Los yazidíes y los cristianos, que han sido víctimas de un genocidio, no tienen a nadie en la zona que los proteja y que desgraciadamente parece que su sufrimiento va para largo.