La Unesco declaró como patrimonio inmaterial de la humanidad al vallenato colombiano, género de grandes como Rafael Escalona, Leandro Díaz y Emiliano Zuleta Baquero y que en años recientes ayudara a internacionalizar a Carlos Vives.

“El vallenato, música tradicional del Magdalena Grande, Colombia, inscrito en lista de salvaguardia urgente del patrimonio inmaterial. Bravo!”, escribió ayer la Unesco en su cuenta oficial de Twitter.

La determinación fue tomada en Windhoek, Namibia, según el Ministerio de Cultura colombiano. El vallenato, dijo esa cartera, es un género musical autóctono de la Costa Caribe colombiana con epicentro en la antigua provincia de Padilla (actuales sur de La Guajira, norte del Cesar y oriente del Magdalena) y en la región sabanera de los departamentos de Bolívar, Sucre, Córdoba.

Según la Unesco, “es un género musical tradicional surgido de la fusión de expresiones culturales del norte de Colombia: canciones de los vaqueros del Magdalena Grande, cantos de los esclavos africanos y ritmos de danzas tradicionales de los pueblos indígenas de la Sierra Nevada de Santa Marta”.

El antropólogo Sebastián Londoño comentó que “lo que se buscó (en la Unesco) fue un proceso de salvaguardia y que los nuevos compositores y músicos se interesen también por componer y retomar el poema y el amor, que son las raíces del vallenato tradicional y volverlo a sacar a la luz”.

En 1993 el cantante colombiano Carlos Vives llevó el vallenato al exterior con sus Clásicos de la provincia y, de paso, sacó del ostracismo a los viejos compositores.

Vives hizo que el mundo conociera la composición La gota fría, de Zuleta Baquero.

“Me lleva él o me lo llevo yo/pa’ que se acabe la vaina/Ay Morales a mí no me lleva/porque no me da la gana”, dice parte de la canción.

Por su parte

la música de marimba se toca con un xilófono de madera de palma, equipado con tubos resonadores de bambú, y se acompaña con sones de tambores y maracas.
la música de marimba se toca con un xilófono de madera de palma, equipado con tubos resonadores de bambú, y se acompaña con sones de tambores y maracas.

“Este elemento del patrimonio cultural inmaterial está profundamente arraigado en las familias, así como en las actividades de la vida diaria. Por eso, se considera que sus practicantes y depositarios son los miembros de la comunidad en su conjunto, sin distinción de sexo o edad”, precisa la organización.

Además de la marimba, el Comité de la Unesco inscribió el miércoles por la mañana otros cuatro elementos en la lista del patrimonio inmaterial, entre ellos la equitación clásica de la Escuela de equitación española de Viena, presentado por Austria.