La científica Elda Restrepo en el Instituto de Regeneración Tisular en Bogotá.

Tras quince años de trabajo e investigaciones, Restrepo ha conseguido crear el Cytogel, un material que al estar compuesto enteramente a partir del organismo de los pacientes no tiene posibilidad alguna de rechazo en el mismo.

El Cytogel “regenera, cicatriza, pega, controla pequeños sangrados y se comporta como antiinflamatorio, de manera que disminuye el dolor del paciente”, explicó Restrepo en una entrevista este martes.

Mediante la aplicación del Cytogel ya se ha demostrado clínicamente que se puede recuperar piel, mucosas, hueso, cartílago, tendones, ligamentos, tejido adiposo, tejido muscular, tejido neural periférico y pelo.

Entre los primeros proyectos de actuación del recién conformado Instituto de Regeneración Tisular (IRT), de la doctora Restrepo, se encuentra el trabajo que realiza junto a la institución Operación Sonrisa, la cual ayuda a niños con labio y paladar hundido.

“Con el uso del Cytogel ya hemos demostrado que la regeneración de los tejidos óseos de los niños es mucho más rápida y deja muchas menos secuelas que la medicina tradicional”, explicó la científica.

Aunque aplicado sobre todo en casos de odontología en pacientes que han perdido el hueso en las zonas maxilares, Restrepo ha tratado también a víctimas de accidentes de tráfico e incluso a personas que sufrieron un balazo en el cráneo.

Al ver las imágenes de evolución de la cabeza del paciente se observa con nitidez cómo el hueso se ha reconstruido enunas semanas tras la aplicación del biomaterial, de tal manera que además recupera su forma original.

“No crece el hueso un milímetro más allá de lo que biológicamente existía porque Cytogel recurre a la genética. El organismo recuerda lo que ya había y lo regenera. Es un procedimiento de biología inteligente”, apuntó Restrepo.

La científica colombiana, por cuyas manos ya han pasado más de 5,000 pacientes, insistió en que se trata de un avance que fundamentalmente ayuda a mejorar la calidad de vida. Para la elaboración del biomaterial, que tiene un carácter individual, apenas se necesitan 30 minutos.