La Plaza del Teatro de Dresden cubierta por la nieve.

La ola de frío siberiano que atenaza Europa Central y los Balcanes desde hace dos semanas ha causado hasta 150 muertos en la región, donde gran parte del Danubio está congelado y debido al deshielo se registran inundaciones en el sur de Bulgaria.
El país más afectado es Rumanía, con 44 fallecidos, tres de ellas en las últimas 24 horas, según informó el Ministerio de Sanidad.
En el mismo intervalo de tiempo, más de 200 personas sin hogar han sido trasladadas a centros sociales por los servicios de urgencia, que han atendido a más de 140 personas por hipotermia.
La nieve y el hielo continúa bloqueando varias carreteras nacionales, el curso del río Danubio, y ha obligado a suspender las clases en cerca de tres mil escuelas.
Las autoridades meteorológicas han emitido el código amarillo de alerta en todo el país hasta el domingo, mientras que las temperaturas mínimas oscilarán hasta entonces entre los 15 y los 25 grados negativos.
En Serbia y Bosnia el frío y las nevadas se han cobrado otras cuatro vidas en las últimas 24 horas, con lo que el número de muertos en ambos países aumentó a 30.
En Serbia, 13 personas han muerto hasta ahora por congelación, después de que el cuerpo de una mujer fue encontrado en la ciudad de Pancevo, a 25 kilómetros al norte de Belgrado.
Las temperaturas cayeron este jueves hasta los 27 grados bajos cero en Novi Sad (norte) y Negotin (sureste).
Numerosas aldeas de los montes serbios siguen aisladas por las nevadas, y según las autoridades aumentan a diario las operaciones de evacuación y suministro de alimentos y medicinas con helicópteros.
Hasta ahora, los equipos de salvamento han evacuado a 190 personas que necesitaban ayuda médica. Además 1.400 soldados participan en las operaciones de ayuda en la que se han empleado unidades mecanizadas.
En los ríos se han formado capas de hielo, y la situación es sobre todo difícil en el Ibar, en el sur.
En Bosnia aumentaron a 17 el número de muertos del frío, después de que fueron halladas otras tres víctimas en diferentes zonas del país.
En el país se han registrado las temperaturas más bajas desde el inicio de la ola del frío, con 28 bajo cero en Sokolac (este) y 18 grados en Sarajevo, la capital.
En Hungría hasta este jueves han muerto 20 personas por hipotermia y la inhalación de monóxido de carbono debido al mal funcionamiento de la calefacción, según el recuento de las autoridades.
El Servicio de Meteorología declaró el estado de alerta amarillo en 5 provincias y el naranja en otras 3 de las 19 del país.
Esta madrugada en varias localidades del país registraron temperaturas de hasta 26 grados bajo cero y se espera que este frío extremos se prolongue hasta al menos el martes de la próxima semana.
La policía húngara ha trasladado a albergues más de 650 personas sin techo en los últimos seis días para resguardarlos de las bajas temperaturas.
En República Checa hasta este jueves han muerto 21 personas debido a la ola de frío, en su inmensa mayoría, 19 de ellos, “sin techo” que murieron congelados porque carecían de protección ante el frío siberiano.
En Bulgaria el número de fallecidos por el temporal se elevó hasta hoy a 23, después de que en las últimas 24 horas fallecieron dos personas más, según informó la policía.
En el norte del país el frío sigue ocasionando víctimas, mientras que en la costa hay rachas de viento que ocasionan olas de hasta seis metros y en el sur hay problemas por las inundaciones del deshielo.