La iniciativa será divulgada el miércoles por el mandatario durante un mensaje en cadena nacional de radio y televisión.

“Difícilmente habrá consenso en todos los puntos del proyecto”, reconoció el diputado oficialista Leandro Avila, del Partido Revolucionario Democrático y presidente de la Comisión de Trabajo, donde se discutirán las propuestas en primer debate.

Avila es uno de los pocos que conoce desde hace tiempo las medidas, con las que el gobierno asegura “salvarán” a la CSS de su descalabro financiero y le permitirán operar sin dificultades en los próximos 40 años.

Avila, en un programa de debates televisivo, calificó como ciertas las versiones de la prensa local sobre algunas de las medidas que el proyecto contempla.

Entre esas medidas –rechazadas por los gremios sindicales– incluyen el incremento de las edades para poder pensionarse tanto en mujeres y hombres, así como el aumento en el número de cuotas para optar por ese beneficio, destacan los informes de prensa.

En el caso de las mujeres se les incrementaría a cinco años, de 57 a 62, y en el de los hombres a tres, de 62 a 65.

Las reformas aumentarían a su vez la cantidad de cuotas requeridas para pensionarse de 180 cuotas mensuales a 240, lo cual se conseguirá ya no en 15 años, sino en 20.

Los incrementos en las edades para jubilarse se darían en forma gradual y en un período de diez años. Esto no se aplicaría a las personas que en la actualidad les hace falta un año y medio para optar por la pensión, se informó.

Las reformas también elevarían a delito la evasión en el pago de cuotas por parte de los patronos.

Creada en 1941, la CSS atiende a casi dos millones de asegurados, que representan el 75% de la población. Tiene alrededor de 652.000 trabajadores cotizantes, 145.000 pensionados y 1,2 millones de dependientes o beneficiarios.

La CSS brinda servicios médicos y paga las pensiones de los trabajadores públicos y privados, pero el gobierno advierte que la institución se está quedando sin reservas, que los gastos superan los ingresos y que para el 2012 no habría dinero para pagar las pensiones, en el caso de que no se tomen medidas urgentes.

Los gremios obreros rechazan el aumento de las jubilaciones.