La cámara baja de Italia aprobó el miércoles una iniciativa de ley fuertemente debatida que busca convertir en un delito el entrar o permanecer ilegalmente en Italia, en lo que representa el esfuerzo más reciente del conservador primer ministro Silvio Berlusconi para frenar el ingreso de indocumentados al país.

Para asegurar una aproba-ción rápida, los aliados de Berlusconi sometieron la propuesta de legislación a un voto de confianza, que ganaron fácilmente con 316 sufragios a favor fren te a 258. Las votaciones de confianza obligan a los le-gisladores a cerrar filas, ya que cualquier derrota for-zaría al gobierno a dimitir.

La propuesta de legisla-ción convierte en un delito el entrar o permanecer en Italia sin permiso, una transgresión castigable con una multa de 5 mil a 10 mil euros (6,840-13,670 dó lares). Los trabajadores indocumentados no enfren tarían penas de prisión, pe-ro la iniciativa de ley con- templa hasta tres años de prisión para cualquiera que provea vivienda en alquiler a un inmigrante sin papeles.

La propuesta todavía debe ser aprobada por el Senado para que entre en vigencia.

La coalición conservadora de Berlusconi ha estado tra-bajando para frenar el flujo de trabajadores inmigrantes sin documentos, apoyándo-se en sondeos que muestran que muchos italianos vincu-lan a los inmigrantes con de litos.

El año pasado, más de 36 mil indocumentados de África y otras partes lle-garon a Italia por mar, mu-chos pisando tierra en la di-minuta isla siciliana de Lam pedusa. Cientos de barcas de los traficantes organiza dos parten exclusivamente de la costas de Libia.

Italia se ubica en cuarto sitio -después de Estados Uni dos, Canadá y Francia- en el número de trabajadores in documentados que piden asilo, según el grupo huma nitario Consejo del Refugia do Italiano. El año pasado, 31,160 personas pidieron asilo en Italia: más del doble de 2007.

A inicios de mes, Italia em-pezó a devolver aquellas em barcaciones procedentes de Libia con trabajadores mi-gratorios que interceptaba en aguas internacionales, sin verificar primero si sus ocupantes solicitaban asilo.