Pero el gesto de Washington fue contrarrestado por los datos sobre los inventarios semanales de crudo en Estados Unidos, que mostraron que el almacenamiento de productos refinados estaba mejor de lo previsto, aunque hubo un descenso inesperado en las existencias de crudo.

Expertos en energía, quienes advirtieron una escasez en los suministros en la misma escala registrada en la década de 1970, dijeron que aún le falta camino a la subida que disparó el martes el petróleo hacia los 70,85 dólares por barril.

“Es apropiado hablar sobre una gran crisis energética después de que el huracán Katrina empujó los mercados energéticos de Estados Unidos más allá del borde,” dijo Barclays Capital en un informe.

El crudo ligero estadounidense retrocedía 66 centavos hasta 69,20 dólares por barril a las 1540 GMT, luego que había bajado hasta 68,91 dólares. El martes alcanzó un máximo histórico de 70,85 dólares por barril.

El Brent para entrega en octubre en Londres se deslizaba 54 centavos hacia abajo hasta 67,01 dólares por barril.

El Brent tocó mínimos de la sesión en 65,99 dólares y de 68,91 dólares para el crudo estadounidense después de que el Departamento de Energía estadounidense anunció que aprobó el primer préstamo de crudo de la Reserva Estratégica de Petróleo del país de 700 millones de dólares y que evalúa otras solicitudes.

La decisión tomada por el gobierno del presidente George W. Bush permitirá cubrir parte de la producción de crudo que fue interrumpida por el cierre de refinerías y plataformas en la costa estadounidense del Golfo de México por el impacto del huracán Katrina.

INVENTARIOS PROVOCAN LIGERO REBOTE

Pero los precios subieron de nuevo luego que el Departamento de Energía de Estados Unidos (Agencia Internacional de la Energía-EIA) informó que los inventarios semanales de crudo bajaron la semana pasada en 1,5 millones de barriles hasta 321,4 millones.

Sin embargo, el privado Instituto Americano de Petróleo (API) dijo en un estudio publicado también el miércoles que los inventarios de crudo subieron en un millón de barriles en la misma semana. Las existencias de petróleo, según API, ascendían a 322,7 millones de barriles para el 26 de agosto.

Según datos de la EIA, los inventarios de gasolina bajaron en 500.000 barriles hasta 194,4 millones, mientras que los de destilados subieron en 2,7 millones de barriles hasta 135,2 millones.

Los precios no obstante siguieron en baja respecto al martes. También ejerció influencia el que la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) dijera que estaba dispuesta a suministrar el crudo que fuera necesario para satisfacer a un mercado sediento de productos petroleros.

“El crudo no es el problema,” dijo Deborah White, analista de SG Commodities. “El núcleo del problema es cuánta capacidad de refinación hemos perdido,” agregó.

Katrina, uno de los huracanes más poderosos de la historia estadounidense, provocó la suspensión de más de un 10 por ciento de la capacidad total de refinación del país y de un 25 por ciento de su producción de petróleo.

Más de 1,4 millones de barriles por día (bpd) de la producción de crudo, alrededor del 7,0 por ciento de la demanda doméstica, continuaban interrumpidos un día después del embate de Katrina por el Golfo de México.

Nueve refinerías con una capacidad conjunta de producción cercana a 2,0 millones de bpd estaban cerradas y otras cuatro redujeron sus tasas de operación.

Barclays Capital estima que se podrían perder entre 20 millones y 40 millones de barriles en la refinación de crudo, lo que afectaría de entre 14 millones y 28 millones de barriles de gasolina.

“Los productos petroleros que reflejaban suministros robustos (como por ejemplo el conbustible para calefacción) se reducirán significativamente, y aquellos que ya mostraban estrechez (especialmente los de gasolina), enfrentarán próximamente una severa presión al alza,” agregó.

Los precios de la gasolina continuaban subiendo el miércoles y se dispararon a un máximo histórico de 2,90 dólares por barril, con un alza de 42,55 centavos.