Seis senadores demócratas presentaron el miércoles un proyecto de reforma migratoria integral, similar al presentado sin éxito por dos de ellos durante la sesión legislativa anterior.
Los senadores Robert Menéndez, Harry Reid, Dick Durbin, Chuck Schumer, John Kerry y Patrick Leahy presentaron la propuesta, que incluye medidas para garantizar la seguridad fronteriza, el cumplimiento de la ley por parte de los patronos y requisitos para que cerca de 11 millones de indocumentados legalicen su situación migratoria, paguen impuestos, aprendan inglés, paguen una multa, se sometan a una revisión de antecedentes penales e inicien el proceso para obtener su residencia permanente.
Menéndez dijo en conferencia de prensa que esta versión se diferencia de la que presentó junto a Leahy el año pasado en que pone más énfasis en la seguridad fronteriza e incluye una versión “más aceptable” del E-Verify, una base de datos migratorios y del Seguro Social que permite a los empleadores confirmar de manera voluntaria si sus empleados están autorizados a trabajar en EEUU.
Legisladores republicanos presentaron la semana pasada sendos proyectos de ley en ambas cámaras para darle carácter obligatorio al E-Verify, a lo que se oponen los demócratas debido al costo que representa para las medianas y pequeñas empresas.
Las posibilidades de que el Congreso logre una reforma migratoria integral son remotas ya que los republicanos tienen la mayoría en la Cámara de Representantes. Incluso cuando los demócratas controlaban ambas cámaras en el periodo legislativo que terminó en diciembre, tampoco lograron progreso alguno en el tema.
Menéndez dijo que presenta el proyecto “no porque esperamos que se vaya a convertir en ley mañana, pero si no tenemos algo para ofrecer nuestra visión en el tema nunca podremos progresar. Actualmente hay conversaciones entre colegas de ambos partidos a ver en cuáles áreas pudiera haber acuerdo. Vamos a esperar los resultados de estas conversaciones”, afirmó.
El senador no especificó quiénes participan en esas conversaciones bipartidistas ni cuándo empezaron.
El Congreso no ha podido dar una solución definitiva a la situación de los 12 millones de indocumentados que residen en EEUU. El presidente George W. Bush promovió una reforma en el 2007 que fracasó ante las críticas de que era equivalente a una amnistía para los inmigrantes ilegales.
Aunque Obama ha dicho repetidamente que está comprometido a lograr una reforma, la deportación sin precedentes de 393,000 personas en el 2010 y otras medidas migratorias aplicadas durante su gobierno le han valido numerosos reproches entre la comunidad latina.
Los seis demócratas presentaron el miércoles el proyecto de ley después de que el presidente Barack Obama pronunciara un discurso y sostuviera varias reuniones este año en la Casa Blanca con distintos grupos para analizar la necesidad de la reforma migratoria.
Obama también ha sostenido reuniones con líderes hispanos de diferentes ámbitos y de medios de comunicación en busca de apoyo a favor de una solución legal para los inmigrantes.
Menéndez indicó que él y otros legisladores aún esperan respuesta de Obama a una solicitud para que use su poder discrecional para postergar las deportaciones de jóvenes indocumentados que se alistaron en el Ejército o estudian en universidades, y que fueron traídos muy jóvenes al país por sus padres.
Esos jóvenes se habrían beneficiado con el proyecto Dream Act, que naufragó en el Congreso en diciembre.
Obama había prometido durante su campaña electoral una reforma integral de las leyes de inmigración durante su primer año de gobierno y el hecho de que no haya ocurrido le ha valido fuertes críticas entre los hispanos y los defensores de los inmigrantes.