Los funcionarios de la NASA, en tanto, analizaban dónde aterrizará el transbordador. Entre las opciones, figuraban tres lugares.

Los meteorólogos vaticinaban nubes y lluvias en el Centro Espacial Kennedy en Florida, el sitio preferido de la NASA para el aterrizaje del viernes.

En la Base Aerea Edwards, en California, el primer sitio de reserva para el aterrizaje, se esperaban vientos cruzados. El clima aparecía bueno en otros de los lugares de reserva en Nuevo México, pero casi no es utilizado y carece de equipos, por lo que un aterrizaje allí podría generar problemas logísticos a la NASA.

“Es muy probable que evaluaremos las condiciones caso por caso el viernes y escogeremos (el lugar) con menos problemas”, declaró Phil Engelauf, jefe de la oficina de directores de vuelo.

Se esperaba que los ingenieros dieran el jueves luz verde al Discovery para su regreso, después de estudiar las imágenes tomadas por la tripulación el miércoles para asegurar que no haya daños en su coraza térmica.

La NASA quiere que el transbordador aterrice a más tardar del sábado debido a que se le agotará el combustible que genera electricidad. La agencia espacial tiene siete oportunidades para aterrizar la nave el viernes y el sábado en cualquiera de los tres lugares.

Según el pronóstico meteorológico, el clima no sería adecuado para un aterrizaje en el Centro Espacial Kennedy, el lugar preferido de la NASA ya que le ahorraría tiempo y el costo de enviar al transbordador a la Florida desde los otros sitios de California y Nuevo México.

El aterrizaje del Discovery había sido planeado para el jueves, pero una caminata espacial _la cuarta_ durante la visita a la estación espacial internacional demoró la llegada de la nave a Tierra hasta el viernes.

Durante la misión de ocho días, los siete astronautas renovaron el cableado eléctrico de la plataforma, instalaron una sección adicional para el laboratorio espacial _de dos toneladas y valuada en 11 millones de dólares_, y plegaron un panel solar atascado.