El momento más esperado fue cuando su media hermana, Auma Obama, lo recibió con un caluroso y emotivo abrazo.

El momento más esperado fue cuando su media hermana, Auma Obama, lo recibió con un caluroso y emotivo abrazo.

El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, llegó este viernes a Kenia, la tierra donde nació su padre, para una visita de tres días, rodeado de fuertes medidas de seguridad.

El Air Force One, el avión presidencial, aterrizó en torno a las 20.00, hora local (17.00 GMT), en el aeropuerto internacional Jomo Kenyatta de Nairobi, que permaneció cerrado al tráfico aéreo desde horas antes.

Obama fue recibido por una extensa comitiva encabezada por su homólogo keniano, Uhuru Kenyatta.

El presidente estadounidense, que bajó solo la pasarela del avión presidencial Air Force One, fue recibido por una niña vestida de blanco que le entregó un ramo de flores, tras lo cual estrechó la mano de su homólogo, Uhuru Kenyatta.

Después, Obama saludó a varios altos funcionarios kenianos -entre los que estaba su media hermana, Auma-, firmó el libro de visitas y se subió a la limusina que lo transporta. En su visita, el mandatario tiene previsto abordar cuestiones económicas, de seguridad y de respeto de los derechos humanos.

El presidente norteamericano se dirigió al hotel donde se aloja, donde los esperaban otros miembros de su familia keniana para cenar. Destacaba ‘Mama Sarah’, matriarca del clan, con la que no tiene lazos de sangre pero a la que considera como una abuela.

Obama nació en Hawai de madre estadounidense y padre keniano, quienes se separaron cuando el primero tenía dos años.

Barack Obama senior falleció en un accidente de tráfico en Nairobi a los 46 años, cuando trabajaba para el gobierno de Jomo Kenyatta, padre de la independencia del país en 1963, hasta entonces bajo dominio británico, y del actual jefe del Estado. No está previsto que el mandatario visite el pueblo de su padre, Kogelo, donde éste fue enterrado.

“África es un lugar con un dinamismo increíble, donde se encuentran algunos de los mercados que más crecen en el mundo, gente extraordinaria, de una resiliencia extraordinaria”, había declarado declarado Obama en Washington, antes de su viaje.

“Las oportunidades son extraordinarias y debemos romper los tópicos y las barreras”, añadió.

Mañana sábado, el presidente estadounidense participará en la Cumbre Mundial de Emprendedores (GES), organizada de forma conjunta por EEUU y Kenia, y después rendirá tributo a las víctimas y supervivientes de los atentados de 1998 contra las embajadas estadounidenses en Nairobi y Dar es Salaam (Tanzania), donde murieron 229 personas.

También se reunirá con Kenyatta, quien le ofrecerá una cena de Estado, según informó la Casa Blanca.

Kenia cerró este viernes su espacio aéreo y blindó su capital con grandes medidas de seguridad para garantizar la seguridad del primer mandatario estadounidense en activo que visita este país africano.

Las principales arterias de la capital, e incluso barrios enteros, han quedado completamente cortados al tráfico y al paso de peatones a las 14.00 hora local. Y así se mantendrán hasta que el presidente abandone el país, el próximo domingo por la tarde.

Ese día se aplicarán las mismas medidas para la maniobra de despegue que le alejará de la tierra donde nació su padre y le llevará a Etiopía, país que también visita por primera vez un presidente estadounidense en activo.

Durante todo este fin de semana, Kenia mantendrá una prohibición de volar por debajo de los 20.000 pies en su espacio aéreo.

Pero la mayor pesadilla de turistas y viajeros no serán los probables retrasos en los vuelos, sino el corte de las principales vías de acceso y lugares por los que discurrirá la caravana presidencial en la ciudad, que ha paralizado por esta razón gran parte de su actividad.

Nairobi, acostumbrada al trasiego de “matatus” (furgonetas para viajeros que hacen las veces de transporte público) y de ríos de peatones desafiando al tráfico, amaneció hoy con un ritmo más calmado y propio de un domingo, y poco a poco se paró del todo.

Calles desiertas, oficinas cerradas y comercios callejeros vacíos recibieron esta mañana a los pocos que lograron llegar a trabajar al centro de la ciudad.

La española Larisa Morenilla, empleada en una famosa cadena de ópticas de la capital, explicó a Efe que la visita está siendo perjudicial para la mayoría de comercios y trabajadores.

“Muchos quieren que Obama se marche pronto porque está arruinando sus negocios”, aseguró.