El papa Francisco insistió el miércoles en que los pueblos indígenas deben dar su consentimiento antes de cualquier actividad económica en sus tierras ancestrales, una crítica indirecta a los intentos del gobierno de Donald Trump por avanzar en la construcción de un oleoducto valorado en 3.800 millones de dólares pese a la oposición de los indios estadounidenses.

Francisco se reunió este miércoles con representantes de pueblos indígenas que asisten a una cumbre agrícola en Roma. El principal problema que afrontan, señaló, es cómo conciliar el derecho al desarrollo con la protección de sus culturas y territorios.

“El derecho al consentimiento previo e informado”, afirmó, debe prevalecer siempre, y especialmente “al planificar actividades económicas que podrían interferir con las culturas indígenas y su relación ancestral con la Tierra”.

Las tribus sioux de Standing Rock y del Río Cheyenne han presentado demandas para detener el proyecto Dakota Access.