Julio Borges, presidente de la Asamblea Nacional, informó este viernes que conversó telefónicamente con el mandatario de esa nación, Pedro Pablo Kuczynski, quien manifestó su preocupación por la violación de derechos humanos en Venezuela mientras trataban temas sobre la crisis política, social y económica que hay en el país.

El parlamentario aseguró que el presidente de Perú “no acepta lo que está pasando en Venezuela”.

“Mostró una enorme preocupación por la constante violación de derechos humanos en las últimas tres semanas, las torturas a los presos y la represión en manifestaciones, así como la muerte de los ocho venezolanos durante las protestas pacíficas convocada por la oposición”, dijo.

Borges también expresó que del Congreso peruano apoya a la Asamblea Nacional de venezuela y la lucha de la Mesa de la Unidad Democrática por conseguir las siguientes exigencias: un proceso electoral con garantía, poner en libertad a los presos políticos, respeto a la Constitución y la destitución de los magistrados de la Sala Constitucional del Tribunal Supremo de Justicia.
do la necesidad de salir de la crisis mediante la vía electoral, que pasaría por convocar elecciones generales según ha propuesto en varias ocasiones.

El portavoz del Gobierno español, Íñigo Méndez de Vigo, expresó hoy de nuevo su preocupación por la situación en Venezuela e hizo un llamamiento para volver al diálogo como mecanismo para resolver los problemas y para que “las aguas vuelvan a su cauce y no empeoren”.

Méndez de Vigo hizo estas declaraciones en la rueda de prensa posterior a la reunión del gabinete al ser preguntado por Venezuela, donde las protestas antigubernamentales y la respuesta de las fuerzas de seguridad prosiguieron ayer, en especial en Caracas.

“El Gobierno ha seguido desde el primer momento con gran preocupación la situación en Venezuela, sobre todo después de la victoria de la oposición en las legislativas en 2015”, explicó el portavoz del Ejecutivo.

Insistió en que el Gobierno español está preocupado porque ve que la situación se está complicando desde el punto de vista político y citó entre otras actitudes, la represión de manifestantes o el plan “cívico militar” para mantener el orden interno.

“No es la mejor manera de desbloquear la situación ni para buscar un gran acuerdo nacional a través del diálogo”, dijo Méndez de Vigo, por lo que reiteró la importancia del diálogo y apostó por seguir trabajando en el marco de la Unión Europea (UE).

Tras asegurar que el Gobierno hace gestiones para proteger a los españoles que viven en Venezuela y ampararse en la diplomacia para no dar más detalles, el portavoz se refirió al opositor venezolano Yon Goicoechea, con nacionalidad española, detenido en Venezuela desde el pasado mes de agosto.

“Seguimos el caso y la situación en Venezuela con preocupación”, dijo, antes de recordar que el expresidente del Gobierno español José Luis Rodríguez Zapatero está también en el país latinoamericano, con apoyo del Ejecutivo español.

Destacó que el Ejecutivo intenta “mediar en casos humanitarios” pero insistió en que “en ocasiones la diplomacia es incompatible con la luz y taquígrafos”, dejando claro que se preocupan por los compatriotas españoles y que lo seguirán haciendo.

Nueve gobiernos de América Latina condenaron este jueves “enérgicamente” la violencia registrada en los últimos días en Venezuela y lamentaron “la pérdida de más vidas” en las protestas a favor y en contra del presidente de ese país, Nicolás Maduro, según un comunicado conjunto difundido en Bogotá.

“Condenamos enérgicamente la violencia que ha sido desencadenada en Venezuela y lamentamos la pérdida de más vidas”, señaló el comunicado que dio a conocer la Presidencia de Colombia.

La declaración está suscrita por los gobiernos de Argentina, Brasil, Chile, Colombia, Costa Rica, México, Paraguay, Perú y Uruguay.

Los gobiernos se sumaron a la declaración formulada este jueves por el secretario general de las Naciones Unidas, António Guterres, en la que, según el comunicado, urgió a “la adopción de medidas concretas de todas las partes para reducir la polarización y crear las condiciones necesarias para enfrentar los desafíos del país en beneficio del pueblo venezolano”.

“Reafirmamos que es urgente que las autoridades venezolanas adopten medidas para asegurar los derechos fundamentales y preservar la paz social”, añadió el documento.

Consideraron además “imperativo” que Venezuela “retome la senda de la institucionalidad democrática”.

También, “que su gobierno fije las fechas para el cumplimiento del cronograma electoral, libere a los presos políticos y garantice la separación de poderes constitucionales”, añadieron las naciones firmantes.